Cuando Dios Guarda Silencio – Salmos 88 // Charlas Bíblicas

Cuando Dios Guarda Silencio – Salmos 88 // Charlas Bíblicas

El Salmo 88 es uno de los textos más impactantes de la Biblia. Se trata de un canto de lamento, una súplica desesperada que parece no recibir respuesta. En una reciente charla con Daniel Díez y Willy López, se analizó este salmo desde una perspectiva bíblica y actual, abordando temas como la aflicción, la fe y el silencio de Dios en los momentos más oscuros de la vida.

Un Salmo sin final feliz

A diferencia de otros salmos de lamento, el Salmo 88 no concluye con una nota de esperanza. Es una oración en medio del sufrimiento, en la que el salmista se siente abandonado, rodeado de tinieblas y sin salida. Dice en los versículos 14 y 15:

“Mas yo a ti he clamado, oh Jehová, Y de mañana mi oración se presentará delante de ti. ¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro?”

Este Salmo nos recuerda que la vida cristiana no está exenta de pruebas y momentos de incertidumbre. A veces, Dios parece estar en silencio, y eso puede llevarnos a la desesperación. Pero, como veremos, este silencio tiene un propósito.

El silencio de Dios: un tiempo de examen

En la charla se mencionó que los momentos en los que Dios parece callar son tiempos de prueba y reflexión. Jesús mismo experimentó el silencio del Padre en la cruz cuando exclamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46).

El silencio de Dios no es un abandono, sino una oportunidad para examinar nuestra fe. Nos permite evaluar si confiamos en Él solo cuando las cosas van bien o si estamos dispuestos a permanecer firmes aun en la aflicción.

¿Cómo reaccionamos en tiempos difíciles?

El Salmo 88 nos invita a reflexionar sobre nuestra reacción ante el sufrimiento:

  • ¿Dudamos de Dios? A veces, cuando no vemos respuestas inmediatas, podemos cuestionar su fidelidad.
  • ¿Nos apoyamos en nuestras propias fuerzas? Como Salomón, podemos caer en la tentación de depender de nuestros recursos y amistades en lugar de confiar en Dios.
  • ¿Nos alejamos o nos acercamos a Dios? La clave está en seguir clamando, aun cuando todo parece oscuro.

El salmista dice: “De mañana mi oración se presentará delante de ti” (Salmo 88:13). Aunque siente que Dios no responde, no deja de buscarle.

Dios sigue en control

Aunque el Salmo 88 no ofrece una resolución clara, la Biblia nos muestra que Dios nunca abandona a su pueblo. Los momentos de silencio pueden ser oportunidades para fortalecer nuestra relación con Él, aprender a confiar sin reservas y depender de su gracia.

El mensaje final de esta reflexión es claro: cuando Dios guarda silencio, no significa que haya dejado de actuar. Nos está llamando a confiar en su fidelidad y a recordar que su plan es perfecto, aun cuando no podamos verlo.

¿Estás pasando por un momento de silencio de Dios? Sigue orando, sigue confiando, porque Él sigue en control.

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